Ya no estoy aquí: una realidad (no tan oculta) de México

Ya no estoy aqui de netflix
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Ya no estoy aquí: una realidad (no tan oculta) de México

Una historia que por momentos parece el documental de una subcultura mexicana casi extinta.

Atrapados entre migrantes en busca del “sueño americano”; imágenes de paisajes áridos con filtro en sepia y comedias de la clase alta mexicana; pareciera que las historias que le quedan por contar a México no son más que diferentes versiones de alguna de estas opciones. En mi opinión, el mayor logro de Ya no estoy aquí, es el de demostrarnos que nuestro país es una fuente de inspiración interminable y que al ser más inclusivos en el cine, también nos abrimos a una infinidad de historias que merecen ser contadas en la pantalla.

Una película controversial para varios

La película de Fernando Frías se estrenó a principios de junio en la plataforma de Netflix, y ya ha sido merecedora de reconocimientos como el premio a mejor largometraje en el Festival de Cine de Morelia 2019, un calificación de 100 en Rotten Tomatoes. Así como, buenos comentarios de la crítica y otros cineastas, entre ellos Guillermo del Toro.

Aunque también se debe decir que ha provocado malestar dentro de la clase media y alta de Monterrey, quienes se rehusan a ser “representados” por las colonias marginales de la ciudad, y se incomodan por ver en las pantallas pandillas como los “Terkos”.

Otra cara de la pobreza y la migración

No vemos la parte más bonita de una de las ciudades más grandes de nuestro país; aquí nos enfrentamos a la pobreza, pero no de la manera en que nos tienen acostumbrados. A través de la subcultura kolombiana conocemos a unos jóvenes cuya falta de dinero no es el principal problema, y si acaso sólo les complica comprar una vasta colección de canciones Kolombia.

Tampoco tenemos al típico migrante que va a Estados Unidos en busca de “El sueño americano”. De hecho, vemos cómo Ulises pasa de los estratos más bajos de México a los de Estados Unidos. Al cruzar la frontera, el personaje principal no halla más oportunidades de las que tenía antes, sólo encuentra una ciudad que le da la espalda, o en el mejor de los casos, lo ve como algo exótico. No hay sentimiento de esperanza y libertad, sólo una añoranza por Monterrey; dónde por lo menos sabía cómo moverse y tenía a su pandilla.

Ya no estoy aqui de netflix
Juan Daniel García Treviño como Ulises en Ya no estoy aquí. Fuente: Netflix.

El trabajo creativo detrás de la película

Durante toda la película se siente un realismo casi documental, el cual es el resultado de un trabajo creativo bien ejecutado. Empezando por la fotografía de Damián García, la dirección de arte de Thaisa Maloufque y resaltando la actuación de personas que no son actores profesionales, pero que pertenecen al contexto de la cinta.

Otros dos aspectos que le dan poder a la película es el sonido, a cargo de Javier Umpierrez y el vestuario, trabajo de Malena de la Riva y Gabriela Fernández. Ambos son ejes centrales de la identidad de Ulises y sus amigos. Todo gira alrededor de la cumbias rebajadas, las cuales mezclan las cumbias colombianas con el vallenato y el porro. Un movimiento que surgió en la segunda mitad del siglo XX, cuando hubo una gran cantidad de migrantes colombianos en la ciudad.

Kolombia en Monterrey
Juan Daniel García Treviño bailando como Ulises en Ya no estoy aquí. Fuente: Netflix.

Por otro lado, los vestuarios también son algo digno de mencionar. Este consistió en hombres con prendas de colores vibrantes; pantalones y playeras over-sized; y  cortes de cabello inconfundibles: rapados por atrás, por arriba un poco parado, fleco recto y los lados largos. Las mujeres, por su parte: crop-tops, faldas o shorts cortos, aretes largos, pelo suelto y paliacates en sus cabezas.

Está el famoso atuendo amarillo de Ulises, aunque en lo personal también se me quedó grabado un atuendo con pantalones verdes, camisa blanca y un sombrero de ala, que usaba uno de uno de los integrantes mientras bailaban en las calles de su barrio. Sin embargo, el que me pareció más curioso fue el que usaba una de las mujeres en una fiesta. Se trataba de una falda y una blusa en color blanco, eso sí, cada una con la imagen de la Virgen de Guadalupe. Una clara muestra la cultura mexicana.

Peliculas mexicanas en Netflix
Ulises y sus amigos bailando. Película Ya no estoy aquí. Fuente: Netflix.

Si bien es cierto que el final es muy abierto y nos deja con una sensación de falta de cierre. Esto sólo refuerza el realismo del filme, ya que hay momentos en los que, más que una ficción, pareciera que vemos el documental de una subcultura casi extinta por culpa de la guerra contra en narcotráfico.

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